lunes, 25 de julio de 2016

DE MINUCIAS Y PROMESAS INCUMPLIDAS

¿CUÁNTAS MINUCIAS HACEN UN GRAN LOGRO?


Haciendo un recorrido râpido por la página creada en Facebook como Alcaldía Municipal de Roldanillo - Jaime Ríos - Alcalde, es inevitable suponer que el jefe de prensa de la actual administración del municipio -desconozco quién es- carece de iniciativa periodística, o que el señor alcalde no le da el material necesario para divulgar de manera impactante sus logros.


Es que esa página no refleja los resultados una gestión que empiece a dejar huella y colme algunas de las verdaderas necesidades de los roldanillenses. Sí, claro: allí hay algunas noticias (varias repetidas) que dan cuenta de lo que está haciendo la Secretaría de Infraestructura, una dependencia clave a la hora de hacer que el cemento se convierta en la imagen del progreso material del pueblo y que sirve de trampolín a futuros candidatos. Pero de los temas de impacto social nada se dice. Desde la alcaldía replicarán que el mantenimiento de las vías terciarias en la zona rural del municipio es algo de aplaudir. Desde luego, pero no tanto porque esa es una labor inherente a la Secretaría de infraestructura. Igual se podría decir de la atención a ríos y quebradas que pasan por las zonas pobladas de Roldanillo o el reparcheo de algunas calles, pues es el deber de una buena administración municipal mantener los afluentes descolmatados para evitar inundaciones desastrosas y las vías públicas en condiciones óptimas de tránsito. No hacerlo sería negligencia.
La Alcaldía Municipal administrada por Jaime Ríos Alvarez a través de la Secretaría de Infraestructura y Vivienda realizó limpieza del espacio público confinante (?) al colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá.
Pero ¿Dónde están las obras que verdaderamente impacten a sus electores y a los que no lo fueron? A siete meses de haber recibido el  mandato del pueblo, debiéramos conocer, al menos, el inicio y desarrollo de los planes macros previstos por esta administración. Y no nos referimos a  obras gigantescas en lo material, como la construcción de un Metro para competir con el de Medellín, sino a las políticas puestas en marcha para atacar el desempleo, uno de los problemas de mayor incidencia en la economía local y que sólo parece golpear a quienes no trabajan en la alcaldía. O las estrategias emprendidas para optimizar con efectividad las condiciones de la educación y poder brindarle a los roldanillenses niveles de competitividad en ese sector. O los mecanismos para llevar hasta los más altos niveles la atención en los temas de la salud pública, esa que las EPS tienen como el negocio más rentable en perjuicio de los menos favorecidos. ¿Qué hay de las acciones reales y efectivas con aportes de gran relieve a la protección del ambiente? ¿Qué nos cuentan del emprendimiento de acciones concretas y efectivas para afianzar la seguridad y protección de los ciudadanos y hacer que descienda el índice delincuencial? Y eso que no hablamos de la cultura, que corre por cuenta de entidades particulares.


No estamos preguntando cuándo van a pintar las paredes de las escuelas para mostrar que se está atendiendo la educación, ni cómo van a facilitar el otorgamiento de licencias a un vendedor de chicles y bananas para demostrar que se está atacando el desempleo, ni cuándo van a solucionarle el problema a quien llegue hasta el despacho de la alcaldía con una fórmula médica en la mano y así afirmar que se le está dando prioridad a la salud. Eso es lo de menos. Nos referimos a lo que verdaderamente trasciende y pone a un alcalde en lo alto del pódium. Porque resulta que estuvimos leyendo detenidamente el Plan de Gobierno 2016-2019 del señor Jaime Ríos presentado a la consideración de sus electores y no se encontró nada sólido, nada que hiciera pensar que por fin el municipio de Roldanillo (como ente territorial y no como escampadero burocrático) le había llegado la oportunidad de salir del marasmo y la inmovilidad en que se encuentra desde hace varios años. Para la muestra un botón: La calidad de la educación es el objetivo de esta administración y para ello propone estas generalidades:
¿Educación gratuita? ¡Vaya! Eso como que lo implementó hace rato el gobierno nacional. ¿Mejorar la unidad familiar? ¿Cómo y en qué aspectos?
Seguramente por eso la página Alcaldía Municipal de Roldanillo - Jaime Ríos - Alcalde dedica un alto porcentaje a la difusión de noticias menudas de tinte social, como invitaciones a actos religiosos, el pago de unos subsidios otorgados por el gobierno nacional, la invitación a un curso, la conmemoración de un día especial, el agradecimiento a algunos santos que serán muy necesarios a la hora de los balances… En fin, minucias.


Precisamente, previendo una búsqueda errada, nos fuimos a la página oficial y pulsamos sobre el link de NOTICIAS y sólo encontramos éstas,  bastante trasnochadas por cierto y que también se ocupan de minucias (Siga el link: http://www.roldanillo-valle.gov.co/noticias.shtml#) dejando por fuera los emprendimientos de grandes obras.
Algunas noticias son tan trasnochadas que es justo que duerman el sueño de los justos. ¿La Secretaría de Salud no ha hecho nada desde entonces? A lo mejor nos tiene guardadas unas sorpresas muy grandes.

Claro que cabe la posibilidad de que el señor alcalde y sus inmediatos empleados estén pecando de excesiva modestia y no les interese mostrar las obras trascendentales, esas que van más allá de los simples resanes y que harían exclamar: ¡Sí tenemos alcalde!. Es que lo que allí se ve publicado sólo da para un reconocimiento mínimo - de esos de cafetería- y constituye lo que se ha llamado: cacarear al poner un huevo común de gallina para mostrarlo como si fuera uno de avestruz. ¿O será que aún es muy temprano para hacer valoraciones y sacar conclusiones? El señor alcalde lo dirá.


***


EL RUMBO INCIERTO DE LAS PROMESAS INCUMPLIDAS


Hay algo más: el señor Jaime Ríos llegó a la  alcaldía de Roldanillo precedido de grandes expectativas. Hasta el más escéptico las tuvo. Y no era para menos. Después de la nefasta experiencia con Julián Cabrera (quien tiene pendiente la rendición de cuentas de su gestión ante la comunidad, las autoridades administrativas y la justicia ordinaria) todos esperábamos la llegada del Mesías. Pero apenas comenzando su mandato, el señor Jaime Ríos hizo advertir que las expectativas bien podrían terminar en frustraciones. Eso se dio cuando convocó a la ciudadanía para socializar (detestable palabrita que infunde desconfianza) el tema del parque Elías Guerrero.

En reunión efectuada la noche  del 2 de febrero de 2016 en la Casa de la Cultura, el señor alcalde afirmó que las obras serían entregadas en 45 días. Esa misma afirmación la había hecho antes frente a las cámaras de un canal local de TV. Han pasado seis meses desde entonces y el único avance consistió en rellenar el hueco proyectado como teatrino. ¿Sería que entendimos mal y no eran 45 días sino 45 semanas? ¿Tal vez 45 meses? ¿Quizás 45 años?

Los roldanillenses han  demostrado con creces que tienen la suficiente apatía y desinterés como para esperar mucho más, incluso 45 décadas. Pero el turista no. El turista que visita Roldanillo y se entera de cuánto lleva el parque en estado ruinoso no puede menos que afirmar que la administración que inició ese desastre es el paradigma de la corrupción, pero que la actual se está convirtiendo en el modelo de la inoperancia al no darle solución efectiva a un problema que si bien es cierto no fue originado por el señor Jaime Ríos, sí es responsabilidad de quien asumió por cuatro años el gobierno municipal y está obligado a solucionarlo.
Desde el 1 de enero de 2016 no se mueve ni un piedra. La pila desapareció definitivamente. Las viejas bancas siguen deteriorándose. Los escombros se tragan lentamente a los roldanillenses.
Seguramente el señor alcalde, sus empleados y sus seguidores van a decir en coro que en el presupuesto de este año fiscal no estaba contemplada la contingencia del parque y, por ello mismo, no se puede intervenir, sin cumplir las exigencias legales, una obra que no fue terminada por el anterior alcalde. Eso lo entendemos. Lo que no entendemos es el silencio y la indiferencia del señor Jaime Ríos ante el clamor de la ciudadanía, que le pide gestión efectiva ante las entidades correspondientes para darle solución concreta y a corto plazo a ese problema. La gente le pide explicaciones y él calla. La gente exige que le devuelvan el parque y él mira hacia otro lado. ¿Cuántas obras iniciadas por tres o cuatro administraciones anteriores aún siguen a medias? Empiecen a contar.
La pregunta es si realmente el señor Jaime Ríos tiene vocación de servicio pero no voluntad de acción. Es decir: Si de veras ha pensado trabajar por la comunidad, pero le pasa lo que a Jaimito el cartero, aquel inolvidable personaje de Chespirito: quiere evitar la fatiga.

Lo anterior viene  a cuento porque, precisamente, después de tres meses de ausencia fuimos al sitio que debiera ser el centro de actividades del pueblo pero que la desidia convirtió en el mejor ejemplo del abandono oficial: el parque Elías Guerrero. Nada nuevo. Los resultados de los trabajos de destrucción del parque, iniciados por Cabrera en octubre de 2015, hoy siguen igual a como los encontró el señor Jaime Ríos en enero de este año. Las antiguas bancas que iban a ser recuperadas, siguen deteriorándose. Algunas calles son las mismas pistas de cross extremo que los anteriores alcaldes no quisieron modificar. El tránsito vehícular, sobre todo el de motocicletas, es el mismo caótico e irresponsable que viene rigiendo desde hace años gracias al temor gubernamental de poner orden en la casa y derogar la ley del más atravesado. Los carritos de ventas ambulantes siguen ocupando el espacio público (público para unos y para otros no) que fuera  entregado,  posiblemente no a título gratuito, por todas las administraciones. La delincuencia sigue creciendo ante la ineficacia de las autoridades y el silencio cómplice de la ciudadanía. Y la comunidad sigue dormida en los mismos laureles. Nada nuevo.

Luego de siete meses de gobierno NO se han registrado metas, no se sabe si por falta de tiempo o por falta de metas.
Como hemos perdido el candor y la experiencia nos dice que antes de creer en resurrecciones primero debemos meter el dedo en la llaga, no esperamos que señor alcalde nos responda todos los interrogantes consignados en este escrito. Pero sería bueno, para beneficio de su imagen, que le respondiera a todos los roldanillenses, los que votaron por él y los que no lo hicieron.

1 comentario:

  1. Bueno yo tambien soy otro ciudadano inconforme por los incorrectos procesos administrativos realizados en contra mía sobre la ocupación del espacio público. Se me suspendió el permiso de uso de suelo, lo peor es que no me ingresaron a un programa de reubicación y capacitación tampoco he sido inscrito a programas de proyectos y programas económicos y lo más escandalizador no me han inscrito a un programa que encamine a mitigar los impactos de carácter social y económico que implica la recuperación del espacio público. y como si fuera poco reciben y tramitan la queja de un ciudadano invisible que tiene nombre, dirección, cédula y firma real. Pero investigo en la registraduría municipal de Roldanillo valle y no existe qué les parece esto?

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