lunes, 25 de julio de 2016

DE MINUCIAS Y PROMESAS INCUMPLIDAS

¿CUÁNTAS MINUCIAS HACEN UN GRAN LOGRO?


Haciendo un recorrido râpido por la página creada en Facebook como Alcaldía Municipal de Roldanillo - Jaime Ríos - Alcalde, es inevitable suponer que el jefe de prensa de la actual administración del municipio -desconozco quién es- carece de iniciativa periodística, o que el señor alcalde no le da el material necesario para divulgar de manera impactante sus logros.


Es que esa página no refleja los resultados una gestión que empiece a dejar huella y colme algunas de las verdaderas necesidades de los roldanillenses. Sí, claro: allí hay algunas noticias (varias repetidas) que dan cuenta de lo que está haciendo la Secretaría de Infraestructura, una dependencia clave a la hora de hacer que el cemento se convierta en la imagen del progreso material del pueblo y que sirve de trampolín a futuros candidatos. Pero de los temas de impacto social nada se dice. Desde la alcaldía replicarán que el mantenimiento de las vías terciarias en la zona rural del municipio es algo de aplaudir. Desde luego, pero no tanto porque esa es una labor inherente a la Secretaría de infraestructura. Igual se podría decir de la atención a ríos y quebradas que pasan por las zonas pobladas de Roldanillo o el reparcheo de algunas calles, pues es el deber de una buena administración municipal mantener los afluentes descolmatados para evitar inundaciones desastrosas y las vías públicas en condiciones óptimas de tránsito. No hacerlo sería negligencia.
La Alcaldía Municipal administrada por Jaime Ríos Alvarez a través de la Secretaría de Infraestructura y Vivienda realizó limpieza del espacio público confinante (?) al colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá.
Pero ¿Dónde están las obras que verdaderamente impacten a sus electores y a los que no lo fueron? A siete meses de haber recibido el  mandato del pueblo, debiéramos conocer, al menos, el inicio y desarrollo de los planes macros previstos por esta administración. Y no nos referimos a  obras gigantescas en lo material, como la construcción de un Metro para competir con el de Medellín, sino a las políticas puestas en marcha para atacar el desempleo, uno de los problemas de mayor incidencia en la economía local y que sólo parece golpear a quienes no trabajan en la alcaldía. O las estrategias emprendidas para optimizar con efectividad las condiciones de la educación y poder brindarle a los roldanillenses niveles de competitividad en ese sector. O los mecanismos para llevar hasta los más altos niveles la atención en los temas de la salud pública, esa que las EPS tienen como el negocio más rentable en perjuicio de los menos favorecidos. ¿Qué hay de las acciones reales y efectivas con aportes de gran relieve a la protección del ambiente? ¿Qué nos cuentan del emprendimiento de acciones concretas y efectivas para afianzar la seguridad y protección de los ciudadanos y hacer que descienda el índice delincuencial? Y eso que no hablamos de la cultura, que corre por cuenta de entidades particulares.


No estamos preguntando cuándo van a pintar las paredes de las escuelas para mostrar que se está atendiendo la educación, ni cómo van a facilitar el otorgamiento de licencias a un vendedor de chicles y bananas para demostrar que se está atacando el desempleo, ni cuándo van a solucionarle el problema a quien llegue hasta el despacho de la alcaldía con una fórmula médica en la mano y así afirmar que se le está dando prioridad a la salud. Eso es lo de menos. Nos referimos a lo que verdaderamente trasciende y pone a un alcalde en lo alto del pódium. Porque resulta que estuvimos leyendo detenidamente el Plan de Gobierno 2016-2019 del señor Jaime Ríos presentado a la consideración de sus electores y no se encontró nada sólido, nada que hiciera pensar que por fin el municipio de Roldanillo (como ente territorial y no como escampadero burocrático) le había llegado la oportunidad de salir del marasmo y la inmovilidad en que se encuentra desde hace varios años. Para la muestra un botón: La calidad de la educación es el objetivo de esta administración y para ello propone estas generalidades:
¿Educación gratuita? ¡Vaya! Eso como que lo implementó hace rato el gobierno nacional. ¿Mejorar la unidad familiar? ¿Cómo y en qué aspectos?
Seguramente por eso la página Alcaldía Municipal de Roldanillo - Jaime Ríos - Alcalde dedica un alto porcentaje a la difusión de noticias menudas de tinte social, como invitaciones a actos religiosos, el pago de unos subsidios otorgados por el gobierno nacional, la invitación a un curso, la conmemoración de un día especial, el agradecimiento a algunos santos que serán muy necesarios a la hora de los balances… En fin, minucias.


Precisamente, previendo una búsqueda errada, nos fuimos a la página oficial y pulsamos sobre el link de NOTICIAS y sólo encontramos éstas,  bastante trasnochadas por cierto y que también se ocupan de minucias (Siga el link: http://www.roldanillo-valle.gov.co/noticias.shtml#) dejando por fuera los emprendimientos de grandes obras.
Algunas noticias son tan trasnochadas que es justo que duerman el sueño de los justos. ¿La Secretaría de Salud no ha hecho nada desde entonces? A lo mejor nos tiene guardadas unas sorpresas muy grandes.

Claro que cabe la posibilidad de que el señor alcalde y sus inmediatos empleados estén pecando de excesiva modestia y no les interese mostrar las obras trascendentales, esas que van más allá de los simples resanes y que harían exclamar: ¡Sí tenemos alcalde!. Es que lo que allí se ve publicado sólo da para un reconocimiento mínimo - de esos de cafetería- y constituye lo que se ha llamado: cacarear al poner un huevo común de gallina para mostrarlo como si fuera uno de avestruz. ¿O será que aún es muy temprano para hacer valoraciones y sacar conclusiones? El señor alcalde lo dirá.


***


EL RUMBO INCIERTO DE LAS PROMESAS INCUMPLIDAS


Hay algo más: el señor Jaime Ríos llegó a la  alcaldía de Roldanillo precedido de grandes expectativas. Hasta el más escéptico las tuvo. Y no era para menos. Después de la nefasta experiencia con Julián Cabrera (quien tiene pendiente la rendición de cuentas de su gestión ante la comunidad, las autoridades administrativas y la justicia ordinaria) todos esperábamos la llegada del Mesías. Pero apenas comenzando su mandato, el señor Jaime Ríos hizo advertir que las expectativas bien podrían terminar en frustraciones. Eso se dio cuando convocó a la ciudadanía para socializar (detestable palabrita que infunde desconfianza) el tema del parque Elías Guerrero.

En reunión efectuada la noche  del 2 de febrero de 2016 en la Casa de la Cultura, el señor alcalde afirmó que las obras serían entregadas en 45 días. Esa misma afirmación la había hecho antes frente a las cámaras de un canal local de TV. Han pasado seis meses desde entonces y el único avance consistió en rellenar el hueco proyectado como teatrino. ¿Sería que entendimos mal y no eran 45 días sino 45 semanas? ¿Tal vez 45 meses? ¿Quizás 45 años?

Los roldanillenses han  demostrado con creces que tienen la suficiente apatía y desinterés como para esperar mucho más, incluso 45 décadas. Pero el turista no. El turista que visita Roldanillo y se entera de cuánto lleva el parque en estado ruinoso no puede menos que afirmar que la administración que inició ese desastre es el paradigma de la corrupción, pero que la actual se está convirtiendo en el modelo de la inoperancia al no darle solución efectiva a un problema que si bien es cierto no fue originado por el señor Jaime Ríos, sí es responsabilidad de quien asumió por cuatro años el gobierno municipal y está obligado a solucionarlo.
Desde el 1 de enero de 2016 no se mueve ni un piedra. La pila desapareció definitivamente. Las viejas bancas siguen deteriorándose. Los escombros se tragan lentamente a los roldanillenses.
Seguramente el señor alcalde, sus empleados y sus seguidores van a decir en coro que en el presupuesto de este año fiscal no estaba contemplada la contingencia del parque y, por ello mismo, no se puede intervenir, sin cumplir las exigencias legales, una obra que no fue terminada por el anterior alcalde. Eso lo entendemos. Lo que no entendemos es el silencio y la indiferencia del señor Jaime Ríos ante el clamor de la ciudadanía, que le pide gestión efectiva ante las entidades correspondientes para darle solución concreta y a corto plazo a ese problema. La gente le pide explicaciones y él calla. La gente exige que le devuelvan el parque y él mira hacia otro lado. ¿Cuántas obras iniciadas por tres o cuatro administraciones anteriores aún siguen a medias? Empiecen a contar.
La pregunta es si realmente el señor Jaime Ríos tiene vocación de servicio pero no voluntad de acción. Es decir: Si de veras ha pensado trabajar por la comunidad, pero le pasa lo que a Jaimito el cartero, aquel inolvidable personaje de Chespirito: quiere evitar la fatiga.

Lo anterior viene  a cuento porque, precisamente, después de tres meses de ausencia fuimos al sitio que debiera ser el centro de actividades del pueblo pero que la desidia convirtió en el mejor ejemplo del abandono oficial: el parque Elías Guerrero. Nada nuevo. Los resultados de los trabajos de destrucción del parque, iniciados por Cabrera en octubre de 2015, hoy siguen igual a como los encontró el señor Jaime Ríos en enero de este año. Las antiguas bancas que iban a ser recuperadas, siguen deteriorándose. Algunas calles son las mismas pistas de cross extremo que los anteriores alcaldes no quisieron modificar. El tránsito vehícular, sobre todo el de motocicletas, es el mismo caótico e irresponsable que viene rigiendo desde hace años gracias al temor gubernamental de poner orden en la casa y derogar la ley del más atravesado. Los carritos de ventas ambulantes siguen ocupando el espacio público (público para unos y para otros no) que fuera  entregado,  posiblemente no a título gratuito, por todas las administraciones. La delincuencia sigue creciendo ante la ineficacia de las autoridades y el silencio cómplice de la ciudadanía. Y la comunidad sigue dormida en los mismos laureles. Nada nuevo.

Luego de siete meses de gobierno NO se han registrado metas, no se sabe si por falta de tiempo o por falta de metas.
Como hemos perdido el candor y la experiencia nos dice que antes de creer en resurrecciones primero debemos meter el dedo en la llaga, no esperamos que señor alcalde nos responda todos los interrogantes consignados en este escrito. Pero sería bueno, para beneficio de su imagen, que le respondiera a todos los roldanillenses, los que votaron por él y los que no lo hicieron.

sábado, 18 de junio de 2016

UN PANFLETO QUE CIRCULA

Anda circulando en el grupo AMIGOS DE ROLDANILLO la imagen de un panfleto de contenido amenazante dirigido a un grupo de personas en particular y, de manera general, a los consumidores y expendedores de estupefacientes. Este panfleto está "firmado" nada menos que por LOS URABEÑOS. 



Al respecto hay que entrar a analizar varios aspectos. 

En primer lugar, no hay que ser un experto en documentología para apreciar a simple vista que se trata de un panfleto apócrifo hecho con el solo propósito de infundir zozobra entre la comunidad y atemorizar a diecisiete personas que, seguramente, están relacionados con el negocio del microtráfico de estupefacientes en Roldanillo. Sin embargo, su autoria es objeto de duda. ¿Los Urabeños? Para nadie es secreto que se trata de una de las bacrim que actualmente maneja los negocios que más dinero mueven en el país: el narcotráfico, la extorsión y el sicariato. Esos no amenazan. Esos no se ponen a gastar plata en fotocopias con contenidos intimidantes. Además, su política no es acabar con la clientela de sus productos. Al contrario: cada días reclutan más y más candidatos a la adicción y para lograrlo no dudan en ir a escuelas y colegios. Lo anterior no significa que se esté subestimando la amenaza o se le esté restando importancia a algo que realmente puede desembocar en la práctica de la mal llamada "limpieza social", pues el autor o los autores de ese tipo de mensajes puede entrar a actuar para demostrar que la cosa va en serio, u otros pueden aprovechar las circunstancias del terrorismo panfletario para pescar en río revuelto y ajustar algunas cuentas pendientes.

En segundo lugar, las 17 personas cuyos apodos aparecen en el panfleto son reconocidos consumidores y expendedores. Y campaneros, habría que agregar. Son pocos los que en Roldanillo no los tienen referenciados. Son personas que en la actualidad representan el problema social que pone en mayor riesgo a la comunidad roldanillense, pues su influencia ha tocado a todos los sectores geográficos y sociales de este municipio. El problema crece. El ejército de adictos se incrementa cada día de manera alarmante. Todos vemos cómo adultos y menores de edad, niños y niñas, caen en un abismo del que resulta casi imposible volver a salir. ¿Quién en Roldanillo no tiene un hijo, un hermano, un vecino, un amigo, alguien del entorno que no tenga algo que ver con ese flagelo? Todos. O casi todos, pues al parecer las autoridades y gobernantes están blindadas contra el problema y por esa razón no le prestan ninguna atención. Desde hace varios años las llamadas "ollas" o casas de expendio de vicio son conocidas en nuestro pueblo. Las ha habido en diferentes barrios y son conocidas porque los adictos desfilan a todo momento, las 24 horas del día, en busca de su dosis. La policía las tiene ubicadas, las autoridades municipales las han tenido "censadas". ¿Por qué no se ha hecho una intervención a fondo, como en el Bronx capitalino, para erradicar el problema? Las respuestas las conocen todos. A la policía pareciera no interesarle erradicar las ollas porque en un pueblo (también en las ciudades) las posibilidades inmediatas de lograr un "positivo" es con los adictos. Incautar 20 gramos de marihuana o un gramo de basuco es, para las estadísticas de la Policía Nacional, un positivo, como lo es incautar una tonelada. Los premios son los mismos. A los gobernantes el problema no les va ni les viene porque lo que produce votos es el cemento. Los programas sociales lo único que genera es gasto y mantener inconforme a gente que no tiene llenadero. Además, los adictos -si son habitantes de calle- no votan o no pueden votar porque, de manera recurrente, son indocumentados. ¿Para qué gastar pólvora en gallinazo con programas de recuperación social?

Finalmente, se sabe que entre bandas de microtraficantes se dan conflictos internos por el control total del negocio. Esto puede estar ocurriendo en este caso. Quizás un "combo" quiere debilitar a otro y para ello la estrategia es quitarle clientes, sin importar que para hacerlo tengan que eliminar unos cuantos consumidores. Ninguna hipótesis es descabellada en este caso. Por eso, si bien es cierto que hay dudas sobre la autenticidad del panfleto, no hay que bajar la guardia. No nosotros, los ciudadadanos del común, sino las autoridades en todos los estamentos y niveles. Es a ellas a quienes compete hacer los análisis correspondientes y tomar las medidas para mantener el bienestar de la comunidad y garantizar la vida, honra y bienes de todos los ciudadanos.




sábado, 16 de abril de 2016

EN ROLDANILLO LAS COSAS NO SON COMO SON

En lo que se refiere al contrato de mejoramiento de 60 viviendas en el municipio de Roldanillo (que no fueron sino 52), el ex-alcalde JULIÁN CABRERA está demostrando un sentido de la responsabilidad como nunca antes lo había hecho. Resulta que ante la inexplicable inconformidad de los beneficiarios del programa, así como las denuncias inoportunas de la comunidad en general, que malintencionadamente considera la existencia de irregularidades en la ejecución de las obras así como en el manejo de los dineros destinados para tal fin, Julián Cabrera decidió dar la cara y el pasado 29 de marzo se presentó abruptamente en una reunión donde se programaba, en secreto, un subversivo sancocho de gallina para recoger unos recursos a ser invertidos, sin consultarle, en algunas de esas viviendas. El ex-alcalde se presentó con un grupo aproximado de quince personas porque tal vez no quería sentirse solo, pero eso fue tomado por los de la reunión como un gesto intimidante. El ex.alcalde y los demás hablaron en un tono bastante alto para que nadie quedara sin escuchar, pero eso fue confundido por los del sancocho con gritos agresivos y amenazantes con los que se quería acallar a todos. Lo cierto del caso es que, para infortunio de los ilustres personajes que no habían sido invitados a la reunión, así como para los organizadores del sancocho que no les dieron la efusiva bienvenida, esta estrategia no surtió el efecto deseado y el ex-alcalde decidió salir del lugar haciendo gala de una actitud que la gente, en un gesto de inesperada ingratitud, malinterpretó como prepotencia, arrogancia, matoneo político, suficiencia de poder, etc. etc. etc.

Nada se le queda sin terminar
Pero el muy original sentido de la responsabilidad de Julián Cabrera no se quedó ahí. Sabido es que el ex-alcalde es universalmente conocido por su tesón, por no dejar nada al azar, por terminar todo lo que empieza (aunque por ahí se le quedaron algunas cosillas sin importancia, como la terminación de la innecesaria remodelación del parque, que debería llevar su nombre) días después se dio a la tarea de ir personalmente a algunas de las 60 viviendas para decirle a los beneficiarios de los auxilios que qué pena pero es que la gente es perversa y con injurias y calumnias dice que parte de la plata que se le debía invertir en mejorar su vivienda se la habían robado, pero que no: que lo que sucedió fue que el alza del dólar, los papeles de Panamá, el nuevo look de Vargas Lleras, el caso Colmenares y otras noticias no dejaron ver en contexto lo que de verdad se pretendía. Que no era otra cosa que dejar guardado unos pesos para terminar esas mejoras cuatro o cinco meses después de culminado su período administrativo y así estimular positivamente la memoria de los roldanillenses, decirle a toda la comunidad, sobre todo a los que en buena hora votamos por él, que en el país del Sagrado Corazón de Jesús no podría faltar el alcalde que en abril de 2016 seguía ejerciendo sus funciones a pesar de haber culminado su insuperable gestión y mandato en diciembre de 2015.

Esta fue la monumental obra que le hicieron
a Bertha Chantre
Algunos observadores maliciosos manifestarán que lo que está haciendo el ex-alcalde es un exabrupto, una salida en falso, algo comparable a echarle tierrita a sus inofensivas cagadas. Asegurarán que Julián Cabrera lo que pretende es tapar con un dedo lo que no pudo tapar con la mano honesta con que dirigió los destinos de Roldanillo. No faltará el envidioso que diga que después de hacer gala de su humildad y salir por la puerta trasera de la alcaldía, en vez de hacerlo con palmas y ovaciones por donde entró, no entiende por qué está regalando su dinero a 60 beneficiarios (que no son sino 52). Tenemos en Roldanillo casi dos alcaldes: uno que ejerce por mandato popular y otro que de forma injusta es señalado de seguir ejerciendo impopularmente.  Y aún así nos quejamos... ¡Somos desagradecidos! 

Dicen los malintencionados que el hecho de estar terminando algunas obras después de cuatro meses de no ser alcalde le va a ocasionar problemas a Julián Cabrera. Algunos terroristas (hasta de Al-Qaeda deben ser) que equívocamente están en contra del progreso personal de Julián Cabrera, afirman que él ya incurrió en un delito sin importancia que se denomina peculado por apropiación. Y agregan que querer reponer ahora los dineros que no se invirtieron oportunemente en esas obras, no lo exime de ser procesado administrativa y penalmente. Pero el ex-mandatario es persona de intrepidez a toda prueba. Ya quisiéramos los roldanillenses tener un alcalde así siquiera cada seis meses. Él, seguramente, afrontará esos problemas con valentía y le sobrará arrojo para afrontar los que, con intenciones malignas, le destapen posteriormente. Existe, por ejemplo, un documento que, pese al denodado esmero de los servidores de la alcaldía, no se ha podido mantener como top secret y que contiene denuncias en contra de la administración municipal anterior presentadas por el señor Jaime Ríos ante la Procuraduría Provincial, ante el Centro Regional de Control Fiscal de la Contraloría y ante la Personería Municipal, por considerar que existen serias irregularidades en la contratación de obras y personas. 

No se sabe de dónde sacaron el retorcido concepto que dice que es del todo ilícito contratar la construcción de 140 viviendas de interés social en predios del municipio sin el lleno de los requisitos legales y detectándose vicios en la ejecución y adjudicación. ¿Acaso no es eso lo que se hace en todos los programas oficiales de vivienda de interés social? Después estamos quejándonos que no se estimula la adquisición de inmuebles en los sectores menos favorecidos ni se guarda gratitud con los amigos políticos al momento de las adjudicaciones.
Y como si Cristo no hubiera padecido lo suficiente, vienen a poner en duda una serie de nombramientos provisionales, temporales y de todo tipo que firmó Julián Cabrera incluso el 30 de diciembre de 2015, a sólo un día de marchar de la Alcaldía. Ahí queda expuesto el esfuerzo sobrehumano del ex-alcalde por bajar los índices de desempleo en Roldanillo. Nombrar a alguien a sólo un día de entregar su mandato es una muestra palpable de su preocupación por incrementar la planta de personal de la alcaldía con el loable fin de hacerla más eficiente en el área de la improductividad remunerada. Aún más: el mismo 30 de diciembre de 2015 el ex-alcalde firmó una resolución (¡Qué hombre tan resuelto!) cambiando la nominación y sueldo al empleo de Profesional Universitario. Alá y los Profesionales Universitarios guardarán gratitud perenne y le erijirán en el antejardín de sede de la alcaldía una estatua de cuerpo entero en reemplazo del busto de ese tal Carlos Villafañe.

También se considera un acierto administrativo de Julián Cabrera que se hayan dejado de cancelar las facturas por servicios públicos del Parque Recreacional, que no se hubiera incluido en el presupuesto para el 2016 la bonificación por servicios a los empleados del municipio, que no hubiera pagado desde junio de 2015 las facturas de su teléfono celular, que al 22 de febrero de 2016 no hubiera entregado las armas de fuego pertenecientes a la alcaldía y asignadas para su protección y otras aparentes omisiones, pues de esa forma se está velando por el cumplimiento de las políticas de economía presupuestal. Que no digan después, mostrando el odio por un prohombre, que se hizo de la alcaldía municipal un carnaval de despilfarro, de corrupción, de improvisación, de la peor administración en la historia de Roldanillo.

viernes, 1 de abril de 2016

DECRETO 034 DE MARZO DE 2016

Por medio del cual se toman medidas de tránsito y movilidad en el perímetro urbano del Municipio de Roldanillo, Valle del Cauca, se otorgan facultades transitorias a la Policía Nacional para el control de tránsito y se toman otras disposiciones.
El Alcalde de Roldanillo, Valle del Cauca, en uso de sus atribuciones Legales conferidas por la Ley 136 de 1994, La Ley 769 de 2002, modificada por la Ley 1383 de 2010 y las conferidas por la Constitución Política.
Decreta:
Artículo Primero. REGÚLESE el parqueo de vehículos en las vías públicas donde no existan parqueaderos laterales autorizados por parte de la Administración.
Artículo Segundo. REGLAMÉNTESE el parqueo provisional de vehículos en las siguientes vías:
a. Calle 9° sobre la margen derecha en el sentido del flujo vehicular de la vía desde la carrera 3° hasta la carrera 9°.
b. Carrera 8° entre, Calles 6° y 7° sobre la margen derecha en el sentido del flujo vehicular de la vía, respetando las salidas de las sedes de las empresas de transporte público intermunicipal y la bahía asignada para el transporte urbano.
c. Calle 7° entre carreras 6° y 7° sobre la margen izquierda en el sentido del flujo vehicular de la vía, reservando la margen de protección de la Cárcel Municipal.
d. Calle 8° sobre la margen derecha en el sentido del flujo vehicular de la vía desde la carrera 8° hasta la carrera 2°.
e. Carrera 9° entre calles 7° y 10° sobre la margen derecha en el sentido del flujo vehicular de la vía.
f. Las motocicletas deberán parquearse sin excepción en las zonas dispuestas en el presente Decreto, de acuerdo a las directrices dadas por parte de la Administración Municipal.
Artículo Tercero. PROHÍBASE el uso inadecuado del espacio público, la obstrucción de vehículos en la malla vial del municipio, imposibilitando la visibilidad de las vías, el parqueo de motocicletas en zonas establecidas para el parqueo de carros de acuerdo a las siguientes condiciones:
a. No se podrá parquear en cercanías a las esquinas o cruces viales obstruyendo la visibilidad de la vía y del flujo vehicular.
b. Zona Central del Parque Elías Guerrero frente a la Alcaldía Municipal en la franja de la carrera 7° entre calles 7° y 8°, excepto la zona dispuesta para los vehículos oficiales.
c. Zona Central del Parque Elías Guerrero frente a la Iglesia San Sebastián, La Casa Cural y la entidad bancaria Davivienda en la franja de la carrera 8°.
d. No se podrán parquear motocicletas en zonas destinadas para carros o camionetas, especialmente la zona de la Calle 7° entre carrera 7° y 8° frente al Club Los Gorrones.
e. No se podrán parquear vehículos de servicio público en zonas no autorizadas por parte de la secretaría de tránsito, de igual manera se prohíbe el parqueo en vía pública de buses, busetas o microbuses en la carrera 8° entre calles 6° y 7°.
f. No se podrán parquear vehículos frente a entidades públicas, Iglesias y entidades bancarias. Lo anterior hace referencia a la sede de la Administración Municipal, Palacio de Justicia, Cárcel Municipal, Iglesia San Sebastián, Iglesia de la Ermita, Iglesia de La Santísima Trinidad, Otros Centros Religiosos, Banco Davivienda, Bancolombia, Banco Agrario.
g. No se podrán parquear vehículos sobre la Calle 9° frente a los establecimientos de comercio de atención público nocturno entre las carreras 1° y 3°.
h. No podrán circular motocicletas en la calle peatonal del Museo Rayo. Se exceptúa a los propietarios o arrendatarios de viviendas o locales comerciales, quienes podrán ingresar con la motocicleta apagada hacia su lugar de destino.
i. Se prohíbe el uso de la vía peatonal del Museo para realizar actividades comerciales, salvo autorización de Planeación Municipal.
j. Se prohíbe la disposición de conos, vallas, separadores o elementos publicitarios que impidan el uso, la visibilidad, el paso del peatón o la circulación vehicular en el perímetro urbano del Municipio.
k. Se prohíbe el uso del espacio público para la ubicación de remolques, trailers, carrozas o elemento alguno de manera permanente para la venta de comidas rápidas en las vías peatonales o vehiculares del Municipio.
Artículo Cuarto. CONMINESE a la comunidad al uso racional del espacio público, al uso de la cultura ciudadana y al respeto por el peatón y los ciclistas para su circulación segura en las vías del Municipio.
Artículo Quinto. AUTORÍSESE a la Policía Nacional para realizar campañas pedagógicas con el fin de ilustrar al conductor cuando se evidencie el Incumplimiento del presente Decreto.
Artículo Sexto. PROHÍBASE la ubicación de ventas ambulantes en las vías públicas del Municipio que entorpezcan la circulación peatonal y vehicular.
Artículo Séptimo. REGÚNLESE las zonas de cargue y descargue de establecimientos comerciales, las cuales podrán realizar sus actividades entre las 5:00 a.m. y las 8:00 a.m., las 12:30 p.m. y las 2:00 p.m., y las 6:30 p.m. y las 8:00 p.m.
Artículo Octavo. VIGENCIA. El presente Decreto rige a partir de la fecha de su expedición y publicación y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.
COMUNIQUESE, PUBLIQUESE Y CÚMPLASE

miércoles, 30 de marzo de 2016

QUE PENA INSISTIR, PERO MÁS PENA DEBERÍA DARLE A OTROS

Las bancas siguen igual. Todo sigue exactamente igual.
Qué pena insistir, que pena volvernos monotemáticos, repetitivos, como si no hubiera otra cosa de qué hablar, pero es que los trabajos del parque avanzan a paso de cangrejo artrítico: Es decir, con exagerada lentitud y hacia todo lado menos hacia adelante. En 90 días, de los 45 que dieron como plazo definitivo para la entrega de la obra, lo único que se ha visto es el intento de relleno (dicen que antitécnico) del indeseado teatrino y el inicio de construcción de unas casetas que serán entregadas a un grupo de vendedores ambulantes. Y ninguno de los responsables volvió a decir nada. Hasta ahora la administración municipal parece asumir la posición del “Yo no fui”. Yo no fui quien convirtió el parque en una escombrera. Yo no fui quien se auto-robó la pila. Yo no fui quien destruyó buena parte de las bancas. Yo no fui quien taló la palma. Yo no fui quien abrió ese inmenso hueco para luego tener que taparlo. Y como yo no fui, no tengo por qué correrle a los roldanillenses. Que corra Julián. 

Tenemos entendido que entre la administración de Julián Cabrera y la del señor Jaime Ríos hubo una dinámica de empalme, en virtud de la cual el que entregó tuvo que decir al que recibió qué obras le quedaban pendientes y como quedaban todos, absolutamente todos los bienes del Municipio de Roldanillo. Lo más seguro es que en ese empalme se haya tocado el tema del parque, ya que descartamos que el señor Ríos haya cometido tal omisión, pues es un chicharrón recién sacado de la sartén que venía siendo cuestionado por la comunidad desde meses atrás. Y si no se hizo, habrá que echar mano de las presunciones y pensar que no se tomaron las previsiones necesarias y se asumió a ciegas un cargo desde el cual hay que dar respuestas claras y precisas a la comunidad. 

Desde luego que el señor Jaime Ríos sí se tomó tales previsiones y oportunamente revisó con lupa todo lo que se hizo y se dejó de hacer en cada una de las dependencias de la alcaldía municipal, ya que las irregularidades se pudieron haber presentado (de hecho tenemos conocimiento que se presentaron) en las diferentes secretarías. Sólo que cometió un error que hoy lo debe tener con jaqueca crónica: se dejó enredar de un contratista que le aseguró que en 45 días se entregaría un parque "muy lindo". El mandatario local y su secretario de Infraestructura metieron las manos a la candela por el contratista y repitieron: "en 45 días". Han pasado 90 días y el parque sigue igual, salvo algunas modificaciones en los escombros que un hombre (¡Un solo hombre cuando debiera ser todo un equipo de obreros!) mueve de un lado a otro con una carreta sin saber dónde ponerlos. Por eso la comunidad considera que el "Yo no fui" o el "Eso no me toca a mí" no funciona en estos casos y no entiende por qué no se han entregado las obras prometidas en el tiempo prometido. ¿Donde están las pólizas de cumplimiento para que se hagan efectivas? O si no, ahí está la Procuraduría Provincial, los Centros Regionales de Control Fiscal de la Contraloría Departamental y, en instancia final, la Fiscalía. A ellos debe acudir el señor alcalde para curarse de los males que pudo dejarle su antecesor.


Así recibió el parque el señor alcalde hace cuatro meses. Así sigue a pesar de los reclamos de la comunidad. ¿Desidia?



 *** 





Al inicio de este escrito se hizo referencia a unas casetas que se están construyendo alrededor del parque y que serán entregadas a los vendedores ambulantes que tradicionalmente han ocupado el espacio público dentro y alrededor del parque. Pues bien, seguramente ya se hizo el consabido estudio previo que determine a qué se van a destinar, el número apropiado de casetas, la distribución a los administradores atendiendo sus necesidades y condiciones, la ubicación teniendo en cuenta la temática que van a exhibir y trabajar, el manejo y cuidado del espacio alrededor de cada una de ellas, requisitos para el uso de servicios públicos; en fin, todas esas cosas que se deben tener en cuenta para entregar un bien y espacio público a un puñado de particulares. Es inocultable que, en relación con la adjudicación de tales casetas, Julián Cabrera hizo pactos politiqueros que ya no podrá cumplir. Se sabe, también, que el señor Jaime Ríos ha sostenido reuniones con los vendendores ambulantes. Lo que no se sabe es a qué acuerdos han llegado teniendo en en cuenta el estudio previo a que nos hemos referido.


Ahora no nos vengan con el cuento de que se va respetar lo que tradicionalmente ha existido y que allí lo único que se cambiará será el típico carrito de madera o de lata por una estructura moderna y estable. Porque si va a ser así, mejor apagá y vámonos. 

Antes que nada, aclaremos algo: no es que se considere a los vendedores ambulantes como un grupo de indeseables sólo porque están echando mano de las alternativas para conseguir su subsistencia. En el parque han ido tomando posesión vendedores de helados, de solteritas, de cholados, de mango biche, de chontaduros, de tinto, de ponche, de motivos festivos, de todo.... Hasta un tomadero de cerveza hay por ahí. Claro que sí, todos tienen derecho al rebusque ya que las posibilidades de empleo son cada vez menos y toca mirarlas con microscopio, pues a simple vista no se ven. Sin embargo es incuestionable que el derecho al trabajo es un derecho y una obligación social y que toda persona tiene derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas, como es incuestionable el deber del Estado de velar por la protección de la integridad del espacio público y por su destinación al uso común, el cual prevalece sobre el interés particular Desde luego que no se aboga por un parque que se vea como una maqueta. Se propende por un entorno amable del que todos podamos sacar provecho, que brinde una buena perspectiva a nuestros sentidos y pueda ser compartido racionalmente con otras actividades. 

Seguramente el señor alcalde ya suscribió los compromisos políticos adquiridos con los que van a ocupar esas casetas. Eso podría significar que también suscribió con seriedad los compromisos sociales y culturales para que algunas de esas casetas sean destinadas, por ejemplo, a la venta de artesanías (no de cacharrería), a la información y orientación turística, a la venta, alquiler y obsequio de libros, revistas y afiches, a la venta del auténtico y típico mecato de la región, a la venta de pinturas de artistas locales, entre otras cosas. No olvidemos que Roldanillo tiene un potencial turístico que sólo los restaurantes y hospedajes ha sabido aprovechar. Como sea, aquí le estamos presentado a la administración municipal una alternativa de solución para que, sin menoscabar el derecho inalienable al rebusque, cuando el parque vuelva a ser parque no se convierta en sólo una cadena de ventas de colombinas, maní y cigarrillos al menudeo.

Ah… pero al mencionar los compromisos sociales y culturales estamos soñando. La realidad nos recuerda, día a día, que la cultura del cemento impera porque eso es lo que amarra votos y, en últimas, lo que produce aplausos y una gratitud que dura tanto como una viga de concreto reforzado, Fuera de Antanas Mokus (Lokus, le han llamado) no existen noticias de un candidato que haya logrado ganar respaldo y simpatía y finalmente una alcaldía, tan importante como la de Bogotá, apoyando lo social y cultural. Por eso cuando vi esta publicación o mensaje en el perfil de Carlos Adriano Benítez, no pude menos que exclamar: ¡No somos los únicos ilusos que aspiran a que esas "bobadas" sean tenidas muy en cuenta por el alcalde!


Sí, como no conocemos el programa de gobierno del alcalde Jaime Ríos, es muy importante saber muchas cosas. Por ahora, qué va a pasar con lo que queda del parque, qué se tiene proyectado hacer con las casetas y cuál va a ser el desarrollo de su administración en materia social y cultural. ¿O será que -parodiando a las chicas que escriben en Facebook- en vez de decir: "estamos bendecidos" en el futuro cercano nos tocará mascullar: "Estamos llevados del p..."? Ojalá que no. Aún confiamos en que el señor Jaime Ríos no repetirá la historia reciente.Su talante es muy diferente.

sábado, 26 de marzo de 2016

UNA "MECATIADA" DE MENTIRAS

Pues sí, fui a Roldanillo con las mejores intenciones de “mecatiar”. A eso de las diez de la mañana aterricé en lo que antes fue el parque Elías Guerrero y mi primera impresión al llegar a la esquina del Confort fue: ¡Suspendieron la Muestra Artesanal y Gastronómica! Y me lamenté porque iba en busca de unos dulces de arroz que hace años no degusto. Es que, al llegar al sitio anunciado, no vi nada que llamara mi atención y me hiciera pensar que a un costado del ex-parque, la Alcaldía Municipal estuviera promocionando desde el día anterior un programa digno de los artesanos, los cocineros criollos y los ya escasos expertos en la elaboración de mecato. Entonces di una vuelta y al llegar a la entrada de la calle peatonal del Museo Rayo me encontré con dos puestos atendidos por un grupo de personas que superaba en número al de los potenciales compradores. Con esa expresión de los muchachos de ahora, me pregunté: ¿De veras esto es la Muestra Artesanal y Gastronómica? No solté la carcajada para que no fueran a pensar que había llegado otro loco a Roldanillo.



Me va a perdonar mis paisanos si en esta semana santa peco por exagerado,  amargado, inconforme, etc. pero lo que yo vi, ni más ni menos, fueron dos venticas: una de dulces y panderos y otra de vestidos y mochilas hechas a mano. Como soy un mucho despistado, llegué a suponer que me había equivocado de plaza e intenté subir hasta el parque “Eustaquio Palacios” o de La Ermita. Pero alguien me dijo que no, que yo no estaba perdido, que estaba en el lugar correcto. ¿De veras? Si a eso le llaman Muestra Artesanal y Gastronómica me imagino que cuando logren reunir a unos veinte microempresarios que exhiban una vasta variedad representativa de la cultura regional le van a llamar, como mínimo, Festival Universal.

Si me permiten unas opiniones críticas y quejas (y si no me las permiten, también) tendré que decir que quien organizó la Muestra Artesanal y Gastronómica no sabe dónde está parado. La lógica nos indica que ese paradigma de improvisación es el director de la Casa de la Cultura o el Secretario de Educación, Cultura y Turismo, o como quiera que ahora se denomine. No veo a quien más le corresponda. En todo caso, la promoción de una manifestación cultural no se hace tirando a los cultores a la buena de Dios para que se defiendan como mejor puedan, que fue lo que hicieron con las dos señoras que se rostizaron durante tres días bajo una carpa en la esquina del ex-parque.  No hubo eventos artísticos
paralelos que sirvieran de gancho (como presentaciones musicales, por ejemplo) ni un animador que llamara la atención de los aletargados roldanillenses que nos acercamos por interés estomacal y curiosidad pueblerina, ni el respaldo de los concejales para demostrar que son los representantes del pueblo, ni la presencia de los empleados de la Alcadía para dar a entender que la oficialidad sí apoya a los pobres cultores artesanales. Nada. Eso sí, en la página del alcalde se anunció de manera llamativa la Muestra Artesanal y Gastronómica y muy seguramente se guardará la imagen en un archivo perenne para mostrar y demostrar, ahora y a las futuras generaciones, que sí se hicieron cosas muy importantes pero que la "oposición" no quiso ver. Y hablar de oposición en Roldanillo es señalar a los del otro directorio conservador, a los que no reciben prebendas políticas y materiales de la alcaldía, a los que no aplauden gratuitamente al alcalde, a los que todo lo critican con argumentos valederos, en fin: a los que caminan por el otro andén.

  
De verdad me sentí apenado al ver a cinco personas atendiendo a alguien que seguramente no tenía la menor intención de comprar. Sin embargo, pensé que era mejor que los hubieran tirado ahí por tres días y no dejarlos sobreaguando del tedio en el local de la antigua Primitivo Crespo, donde además deben competir con una venta de minutos, que algo deben tener de artesanales para que también hayan merecido local allá.

Luego de dos horas y media de estar sentado en una de las bancas de cemento que el señor alcalde prometió iba a recuperar, luego de dos horas y media de “botar corriente” con Diego Urdinola, José Manuel, Marlecy, Cristian Zapata y su compañera, decidí regresar a Tuluá, con el dulce sabor de un manjarblanco que disfruté durante el viaje y la amarga sensación de haber presenciado otra mentira oficial. Al abrir la puerta de mi casa sólo pude concluir que fui a buscar el tema que me obligara a escribir positivamente y con mentalidad abierta acerca lo que ocurre en Roldanillo... pero lo que encontré fue otro chorro de babas.

ANIBAL MANUEL


martes, 22 de marzo de 2016

ES MEJOR PREVENIR QUE LAMENTAR

Según los técnicos del IDEAM, el fenómeno del niño llegó al nivel más alto y empieza su descenso vertiginoso. Ya no le podremos echar la culpa del intenso calor y las sequías que están matando de sed a los animales y agostando la vegetación. Las lluvias ya empiezan a refrescar, aunque no es suficiente para descartar la idea de un racionamiento extremo de energía que se vendrá, no por la imprevisión oficial de los gobiernos nacional y departamental sino porque los que pertenecemos a los estratos 1,2 y 3 no ahorramos. 



Sí, las lluvias comienzan a asomar. Y se tiene calculado que el fenómeno del niño cederá paso a otro trastorno meteorológico conocido como el fenómeno de la niña, caracterizado por lluvias intensas y prolongadas que provocan inundaciones por el desbordamiento de los ríos. Ese Cauca, que es como un hilo de lágrimas y que ahora se puede cruzar a pie en buena parte de su curso, saldrá de su madre y cobijará cultivos y potreros, se entrará a las casas y dejará a muchos con el agua al cuello. Literalmente. Entonces atribuiremos todas nuestras desgracias al fenómeno de la niña.


Que no se repita la historia. Estos trastornos climáticos no son de ahora ni son exclusivos de Colombia. Afectan por igual a todos los países de América del Sur. Lo que sucede es que sólo en Colombia no se toman las medidas de previsión. Es por eso que resulta oportuno advertir a las autoridades del municipio para que, desde ahora, diseñen planes de contingencia y el tal fenómeno no nos coja con los calzones en la mano, como ha ocurrido en anteriores épocas.

Desde ya se debe hacer una evaluación de las condiciones en que se encuentran los ríos Rey y Roldanillo, el zanjón de Los Mudos, los ríos Cáceres y Aguablanca y otros que tradicionalmente han pasado de ser los eventuales basureros públicos para convertirse en el dolor de cabeza de los roldanillenses. Se debe considerar si es suficiente con la sola limpieza de su cauce, si se requiere canalizar el lecho y ensanchar sus riberas o si hay que aplicar otras estrategias que impidan resultados desastrosos. Así mismo se debe revisar en el área urbana el estado de alcantarillas, cajas de desagüe, condiciones de los puentes, etc. 

Hay una palabra que no existe en el diccionario español: DESCOLMATAR. En ingeniería civil, significa "limpiar" el fondo de una cuneta, canal, o corriente de agua. La Secretaría de Infraestructura de Roldanillo está haciendo esa labor en estos momentos, pero no podemos olvidar que la acción arrasadora y contaminante de las personas que carecen de educación ambiental es más poderosa y efectiva que las medidas de prevención y contingencia que tomen las autoridades municipales. Existe en cada municipio un comité de prevención y atención de desastres que, regularmente, se reúne y funciona para lo segundo: la atención. La prevención es algo que no tenemos en cuenta porque hemos sido formados en el arte de improvisar de tal manera, que ni siquiera la inminencia del riesgo nos mueve a buscar fórmulas para contrarrestar las calamidades producidas por la naturaleza o por el hombre mismo. 

El comité de prevención y atención de desastres, del que hace parte la Alcaldía, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja, la Defensa Civil, las JAC, la Policía, entre otras entidades, ya debería estar programando reuniones para diseñar las estrategias a poner en marcha y corregir los errores de ocasiones anteriores, antes que los sectores que recorre el río Roldanillo vuelvan a ser víctimas de las crecidas incontrolables, de las avalanchas de lodo que se llevan todo a su paso como ha ocurrido, de manera reiterada, todos lo años. Es mejor prevenir que lamentar.